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Introducción
En primer lugar reconocemos
que hay objetos luminosos y objetos oscuros
o iluminados. En otras palabras, algunos objetos son
focos o fuentes de luz, y los demás sólo reciben
la luz que proviene de las fuentes. De hecho, la mayoría
de los objetos que vemos a nuestro alrededor no son emisores de
luz; sólo los vemos gracias a la luz que proviene de las
fuentes. Cuando no hay ninguna fuente que ilumine los objetos,
no vemos nada.
En segundo lugar tenemos que
la luz se propaga a partir de las fuentes en todas las direcciones
posibles. Se propaga a través de la atmósfera, y
aun donde no hay atmósfera; y se sigue propagando indefinidamente
mientras no se encuentre con un obstáculo que le impida
el paso. Además, la luz viaja en línea recta mientras
no haya nada que la desvíe y mientras no cambie el medio
a través del cual se está propagando.
En tercer lugar observamos
que los obstáculos pueden tener muy diversos efectos sobre
la luz. Algunos de los objetos, los llamados opacos,
no la dejan pasar. Esto a su vez se puede deber a dos razones:
ya sea que el objeto refleje la luz que incide sobre su superficie,
ya sea que la absorba. En realidad, la mayoría de los cuerpos
opacos reflejan una parte de la luz que les llega y absorbe el
resto. Cuando una superficie se ve oscura a pesar de que está
iluminada es porque absorbe una buena parte de la luz que recibe.
La luz que absorbe un objeto ya no la regresa. Claro que si un
objeto absorbiera toda la luz quedaría totalmente oscuro,
se vería más negro que la noche. Pero en general
podemos ver los objetos opacos gracias a que reflejan una fracción
de la luz que incide sobre ellos, y nuestros ojos reciben una
parte de esta luz reflejada.
No todos los objetos, sin embargo,
son opacos: los hay también transparentes, que
son los que dejan pasar la luz, o al menos una fracción
de ella. La atmósfera es transparente —por fortuna—,
así como otros gases; también lo son algunos líquidos,
como el agua y el alcohol, y algunos sólidos, como el vidrio
y la lucita. En realidad, habría que aclarar que estos
objetos no son perfectos transmisores de la luz. De toda la luz
que entra en un medio transparente, una parte es absorbida por
el medio, y ésa ya no la vemos salir. Por lo demás,
una fracción de la luz que incide es reflejada por la superficie
del medio, sin entrar en él, aunque éste sea transparente.
De manera que la luz que logra atravesar el medio es la que no
ha sido ni reflejada, ni absorbida. Esta combinación de
efectos es la que da lugar a la superposición de imágenes
reflejadas y transmitidas por un vidrio, por ejemplo.
Los materiales transparentes
tienen otro efecto interesante sobre la luz: la refractan.
Esto significa que al entrar la luz en el material cambia su dirección
de propagación. Mientras ésta sigue viajando en
el nuevo material, se propaga en línea recta y ya no se
desvía, pero si llega a cambiar nuevamente de medio, se
refracta otra vez.
Se denomina rayo luminoso a ....
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